La Madurez

La personalidad adulta se integra y organiza a partir de la auto-conciencia o concepto de sí mismo que tiene la persona. La auto-conciencia se va formando a lo largo del desarrollo psicológico del niño a adolescente y más tarde a joven. Alrededor de los 3 años el niño intuye su yo propio, separado de los demás, capaz de actuar por sí mismo. Este yo inicial va creciendo y haciéndose cada vez más fuerte y firme hasta llegar a la adolescencia cuando se produce un crecimiento cualitativo del concepto propio al unirse la idea que el adoescente cree que es con cómo los demás le han dicho qaue es y con la idea o ideas de cómo le gustaría ser (yo íntimo con yo social y con yo ideal). Poco a poco a base de introspección, de diálogo consigo mismo y con los demás, de negociación estos tres yos se van integrando en uno solo, con aristas y con incongruencias, pero uno solo que va a constituir la llamada identidad del adolescente y joven.

Es muy frecuente que se califique a una persona como poco adulta, poco madura, poco adaptada porque atraviesa por períodos de inseguridad o porque se siente falta de confianza en si misma. Es perfectamente normal que todos, pasemos por esos períodos de crisis, cuando se esperan nuevas respuestas, más adecuadas a nuevas circunstancias, y nosotros nos sentimos cómo si no supieramos qué hacer o nos damos cuenta que no estamos a la altura de las respuestas que se esperan de nosotros. Esos síntomas son muy positivos porque son el reto a crecer que todos confrontamos todos los días de nuestra vida.

Es muy fácil en estos momentos que sintamos la tentación de culpar a nuestros padres por nuestras dificultades. Pero si bien es cierto que hay dificultades de madurez que pueden asociarse a patrones de educación familiar, no nos engañemos. A partir de la adolescencia todos y cada uno de nosotros tiene totalmente desarrollada su habilidad para razonar y por tanto puede comparar, puede generalizar, puede elegir lo que desea ser en la vida, cómo lo desea ser y por qué elige ser asi. Es decir, cualquiera que sea el nivel de responsabilidad de los padres, cada uno de nosotros, adultos, somo responsables de nosotros mismos.

Por tanto, junto a la capacidad de razonar y de elegir está la capacidad de ser responsable por las elecciones y las decisiones que hacemos. Ese es el gran secreto de la madurez. Ser capaces de auto-examinarnos, de mirar atrás, de mirar adelante, y de rectificar para volver a empezar, esta vez en un nivel más alto de madurez. Se dice que el triunfo surge de las cenizas de los errores analizados, pero tambien se dice que quien justifica un error lo está cometiendo dos veces.

Publicado en el periódico El Sol de la Florida el 5 de Diciembre de 1981.

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Dr. Gelasia Marquez is an immigrant clinical and bilingual school psychologist. Dr. Marquez has studies, researches, articles, and programs aimed to help immigrant Hispanic children, adolescents and families in their processes of transition after migration