Muchas veces me he preguntado y me han preguntado si necesitan los padres hispanos recibir orientaciones relacionadas con la educación de sus hijos. No podemos contestar esta pregunta sin antes no poner todas las cartas sobre la mesa y asi, verdaderamente, entender la situación de las familias immigrantes hispanas que viven en los Estados Unidos y que estan pasando por el proceso de transición de un medio ambiente socio-economico cultural a otro.
Empecemos diciendo que toda persona y toda familia crece emocional, social y espiritualmente por medio de crisis. Y que cuando la persona o la familia se mueva de una cultura a otra o de un medio ambiente economico-polÃtico-cultural y social a otro la situación de crisis alcanza una magnitud mucho mayor en dependencia de varios factores.
La palabra crisis puede ser definida de una forma práctia: la crisis surge cuando en el desarrollo emotico y psico-social de la persona surge una situación o un reto que es nuevo o diferente a lo vivido por la persona, este algo nuevo es la mayorÃa de las veces, inesperado. Esta situación nueva es capaz de interrumpir el ritmo de equilibrio que la persona tiene en ese momento. Una crisis no conlleva necesariamente una reacción o una respuesta negativa. Los caracteres chinos que se usan para escribir la palabra crisis son: el signo que simboliza la palabra peligro y el signo que simboliza la palabra oportunidad. Por eso se dice que la crisis es una oportunidad de crecer, de mejorar, de cambiar, … pero si no sabemos enfrentar la situación de crisis puede convertirse en un estado de crisis… con las consiguientes consequencias de ansiedad, de tensión, de rabia, de impotencia, de depresión.
La situación de crisis pasa por diferentes etapas:
- aparece una situación nueva/diferente que no sabemos cómo solucionar, que nos produce tension en nuestras interacciones y que nos reta a buscar nuevas alternatives (es decir que nos obliga a crecer);
- ante lo desconocido, la persona siente signos de desorganización interna tanto emocionales como cognitivos;
- a persona hace intentos por resolver la situacion nueva que se le ha presentado usando las respuestas que el o que ella conoce y que han sido usadas anteriormente de forma satisfactoria. Al ver que no sirven en esta ocasión la persona comienza a ir adaptando las respuestas ya usadas a los nuevos retos;
- finalmente, la persona encuentra la respuesta adecuada que le hace sentir satisfecho, sin tensiones, adaptado. Y por consiguiente, la persona crece a una nueva etapa de su vida.
Aunque las crisis pueden ser personales, ellas envuelven a toda la familia. Por tanto, la crisis de un miembro de la family ofrece la oportunidad de crecer a toda la familia al reorganizar sus relaciones interpersonales, revalorar sus formas de conducta y de responder como grupo y les acilitar la oportunidad de como grupo, estar major preparados para enfrentar problemas en el futuro. Las crisis personales acarrean sÃntomas que todos en la family sufren. No olvidemos que las crisis conllevan desorganización emocional y cognitiva que se expresan en forma de inseguridad, ansiedad, tensión… y en casos extremos pueden ir acompañadas de regresiones temporales en algunos de los miembros. El ejemplo más frecuentemente usado es cuando el niño de 3 años empieza de nuevo a hacerse pipi en los pantalones o en la cama despues del nacimiento de su hermanita. O como cuando el adolescente se comporta como un niño con perretas a raiz del divorcio/separación de sus padres.
Lo anterior nos ayudar a entender cómo la crianza, educación y enculturación de nuestros hijos requiere muchas adaptaciones por parte de los padres. Adaptaciones personales, como pareja, como familia, y como miembros de una comunidad social. Y, para entender qué pasa y cómo se lleva a cabo la tarea de ser padres y cómo se sobreviven las diferentes crisis individuales y familiares, no solemos recibir cursos de orientación ni programas de entrenamiento. En nuestros paises de origen era relativamente facil criar a nuestros hijos no solo porque podiamos reproducir lo que nuestros padres hicieron antes con nosotros, sino porque podÃamos ir mejorando los patrones recibidos basados en nuestras propias experiencias y podÃamos irlas adaptandolas a los cambios y nuevas circumstancias sociales. Solo que nuestros padres y nosotros tenÃamos los mismos valores, las mismas formas de comunicarnos, de resolver problemas, de percibir y de codificar los diferentes estÃmulos de la realidad objetiva psico-socio-cultural. Además, en nuestros paises de origen y producto de nuestra tradición comunitaria que describe la familia de forma inclusiva (incluyendo no solo dos y/o tres generaciones de parientes pero tambien a los padrinos, vecinos, medico/dentista, maestros, amigos de los padres), la tarea de la crianza, educación y enculturación de nuestros hijos se hacia más facil por el apoyo y asistencia que nos brindaban todos los miembros de la comunidad en todos los momentos, pero especialmente cuando la familia atravesaba por periodos de crisis. Los padres immigrantes hispanos pueden contar solo con la intuición que les lleva a revisar y acomodar el entrenamiento que ellos recibieron de sus propias familias.
La tarea universal de ser padres abarca no solo cubrir las necesidades fÃsicas o fisiológicas sino tambien las necesidades emocionales de seguridad, de estabilidad y de afecto. Sin olvidar las necesidades sociales y las espirituales. .El cuidado de los padres debe ir encaminado no solo a satisfacer las necesidades de sus hijos, sino tambien a suplir sus capacidades inmaduras en formas distintas de acuerdo a cada etapa del proceso de desarrollo y crecimiento que esten atravesando. Más aún es deber de los padres el proveer a sus hijos las oportunidades necesarias para que puedan ir desarrollando sus capacidades cognitivas, emotivas y volitivas a l medida que ellos estan listos para hacerlo.
Para que sea funcional, efectiva, y sana la relacion entre los padres y los hijos necesita ir continuamente cambiando de acuerdo con las diferentes etapas que atraviesan los hijos en el desarrollo psico-social de sus personalidades.Por tanto, para que los padres puedan cumplir con las tareas y deberes inherentes a su responsabilidad de padres, necesitan no solo conocer sobre el desarrollo de sus hijos y las diferentes necesidades que ellos tienen en cada etapa sino, sobre todo, tener la capacidad empática que le permita adaptar sus formas de relacionarse con ellos a los diferentes momentos de sus procesos de desarrollo y crecimiento.
Para terminar, no olvidemos estos dos principios que no pueden faltar en una buena relación padres-hijos::
- mientras crecemos, es decir, mientras nos movemos de una etapa a otra de nuestro desarrollo psico-social estamos continuamente buscando de forma inconsciente el equilibrio, el balance, entre nuestra busqueda de la autonomÃa y la sana interdependencia familiar y social. De ahi que, solo las familias con estructuras estables –pero flexibles-, pueden brindar las condiciones necesarias para que los hijos adquieran sus propias identidades sin perder su cohesion emocional con el nucleo familiar.
- la calidad de las relaciones padres – hijos va a ser la influencia mas profunda y determinante del desarrollo emocional de estos. La vulnerabilidad a la frustración, el nivel de agresividad y de hostilidad, la ansiedad, el sentido de desamparo y de desesperanza, y la forma en que los hijos enfrenten las situaciones limites durante el resto de sus vidas va a depender de estas relaciones.